Habitantes de Maneadero, en Ensenada, continúan retirando lodo y escombros de sus viviendas varios días después del paso de la tormenta Rachel. De acuerdo con el portal de Alfredo Álvarez, las lluvias generaron corrientes y deslaves desde los cerros que cubrieron casas, talleres y vehículos.
En la colonia Lomas de San Fernando, una de las más afectadas, los vecinos se organizaron para meter maquinaria pesada y retirar la tierra acumulada. Algunos residentes reportaron la pérdida total de sus herramientas de trabajo y negocios familiares. En Lomas de Mendoza, Conagua inició el reparto de agua potable en pipas.
Los afectados piden ropa, calzado y víveres secos. También señalaron que no saben si habrá programas de reconstrucción o reubicación, y esperan las evaluaciones técnicas oficiales sobre la habitabilidad de la zona.